Una visión más allá del capitalismo, parte 3

Posted on 5 Ene, 2014 | 0 comments


La salida menos violenta

La humanidad siempre evoluciona, porque la evolución está por encima del ser humano, incluso por encima del planeta. La principal diferencia entre humanos y otras formas de vida es su capacidad de actuar en el futuro, proyectando su intencionalidad y así trazando un plan de acción para la concreción de ese futuro visionado. Pero como queda cada vez más claro, y no puedo decir a ciencia cierta qué tan intencionado ha sido gestado este proceso, hay una progresiva incapacidad para intercambiar sobre el presente y el futuro, y una marcada llamada a “vivir el presente” ante “las inseguridades” que presenta el futuro y la decadencia de lo vivido en el pasado. Esto genera una élite de personas que existen en todas las sociedades, las cuales son las que trazan y ejecutan los planes de futuro para países y regiones cada vez más amplias, impactando sus decisiones en números cada vez más grandes de personas, y por consiguiente generando volúmenes muy grandes de violencia, sobre todo de violencia económica. La existencia de un número muy grande de personas con una educación insuficiente, las cuales a su vez se ven influenciadas por medios masivos de comunicación al servicio de esa élite, genera un panorama complejo para definir una salida lo menos violenta posible para este estado de las cosa.

Una sola cosa debemos tener clara, la evolución no mide el tiempo, porque tiempo es lo que tiene de sobra. Si evolucionar nos toma cincuenta, quinientos o un millón de años, a la evolución le da igual. Y tengamos claro que este sistema decadente morirá y lo que podamos legar como ideas y planes hoy pueden ser los que acorten el tiempo o minimicen el impacto. Algo así como la “Segunda Fundación” que Isaac Asimov ideó en su saga de libros sobre la “Fundación”, tenemos que crear núcleos que resguarden el mejor conocimiento y los mejores valores, promoviendo a su vez desde un lugar menos visible pequeñas influencias y cambios que modifiquen el curso de la historia para mejor en los momentos oportunos. Claro que contaban con la “psicohistoria” que podría ser viable gracias a la computación cuántica y el avance de la ciencia estadística, y además -hacia el final de la saga- se descubre que contaban con un robot capaz de influenciar el psiquismo de ciertas personas para que así tomen determinadas decisiones. Todo un “detalle”.

La ilegalidad del cambio

Argentina, por ejemplo, es un caso paradigmático, en el cual conviven distintas concepciones de propiedad. La privada, la cooperativa y la socializada. Siendo esta última la más antigua de todas ya que proviene de las civilizaciones aborígenes que adoraban a la “pachamama” o Madre Tierra, y que por tanto -como en casi toda la cultura andina de antaño- la propiedad privada no existe sino existe la propiedad socializada con un fundamental respeto por la Madre Tierra que nos sede esos recursos. Sin embargo, desde el momento en que la legalidad o ilegalidad de todo se impone de la mano del “hombre blanco” llegado de Europa, la ley Argentina contempla la propiedad privada y cooperativa pero no asi la propiedad socializada. Por ende es ilegal que un grupo de personas decidan socializar recursos. De esto se desprende que la evolución hacia mejores métodos de manejo de los recursos se choca con el poder establecido y este poder establecido define la ilegalidad del cambio, pudiendo así habilitar el uso de la fuerza y todo su poder para desarticular cualquier intención de realizar una prueba piloto.

De allí entonces que es necesaria la generación de grupos de estudio que analicen las modificaciones requeridas para aceptar legalmente este tipo de nuevas experiencias relacionadas al concepto de propiedad.

La descentalización como método de refundación y cambio

Uno de los elementos que más podemos identificar como gestores de cambios internos en el cambio de la geografía y por consiguiente de culturas y hábitos en el mundo externo. Notorio cuando cambiamos de ciudad o incluso de país. Las mega ciudades tienen cada vez menos para ofrecernos en relación a la calidad de vida y son definitivamente inviables. Incluso por su incapacidad actual de resistir el cambio climático y sus grandes lluvias, nevadas, olas de calor, etc. Así entonces los procesos de descentralización, de migraciones internas, deberían ser verdaderamente atendidos como métodos para gestar nuevas comunidades, incluso temáticas, que puedan abrir oportunidades de mejor progreso y evolución. Esta suerte de refundación de pequeñas ciudades con la llegada de progresiva de nuevos habitantes a través de programas consensuados y bien ejecutados, podría ser una mecánica para el cambio. Comunidades más chicas, en ambientes de menos estrés, con tiempos más laxos para permitir la reconexión e interacción entre las personas sin la intermedicación electrónica, es algo necesario para lograr comenzar a abrir la puerta de un cambio mayor.

La desaceleración

¿Cómo pensar mejor si no se tiene tiempo para pensar? ¿Cómo desear algo mejor para el prójimo si el hacinamiento y las enfermedades psicosociales generan tanto desgaste y choque entre clases? ¿Cómo lograr conectarnos en una instancia más elevada, más universalista que supere la división entre clases y culturas dentro de todas las ciudades? ¿Cómo lograr a poder mirar a los otros a los ojos sin que eso los incomode logrando reconectar como seres humanos?

En un mundo tan acelerado donde el trabajo y las obligaciones nos dejan tan poco tiempo y espacio para pensar y tomar mejores decisiones, precisamos más que nunca desacelerarnos para ganar en tiempos y espacios de pensamiento, intercambio, discusión y planificación, reconectándonos en esa nueva instancia más elevada, pudiendo lograr una comunicación sentida y profunda con nosotros mismos y con los demás.

Descentralizar voluntariamente a través de incentivos las ciudades tiene también que ver con cambiar a un ritmo de vida distinto, en un entorno más natural, con mejor calidad y donde comunidades más pequeñas permitan una educación y una crianza de los niños más socializada, permitiendo a todos tener el tiempo y espacio necesarios para la educación y la reflexión.

La virtualización del cambio

Hasta el día de hoy, los grandes economistas han generado teorías para que ciertos grupos políticos las tomen y apliquen utilizándonos como conejos de indias. Y tanto para bien como para mal, preponderantemente para mal, se han aplicado medidas económicas por décadas generando violencia, miseria, muerte, corrupción y un sinfín de males a enormes conjuntos humanos.

Pero por primera vez en la historia se abre una puerta que permite teorizar y poner a prueba estas teorías dentro de espacios virtualizados, donde gracias a la tecnología actual, un entorno con parámetros determinados, y un número de participantes voluntarios a través de computadoras pueden vivir esa realidad en una suerte de juego virtual donde pueden así realizar pruebas a escala de esa teorías, descubriendo cuales serán los principales problemas a resolver, las principales dudas que surgirán en las personas afectadas, y así debatir, interactuar, ajustar y reiniciar la prueba hasta alcanzar resultados con escasos o nulos niveles de violencia. Esto es algo que aún no se ha visto como un interés de la ciencia económica, pero debería ser si desea seguir llamándose ciencia, y por tanto aplicando métodos que resulten en mejoras reales y libres de violencia para todos los seres humanos.

Múltiples personas hoy teorizan sobre la utilización de juegos para la resolución de los grandes problemas de la humanidad. A ojos vista de la enorme aceptación de todo lo relacionado con el ocio y la lúdica como un gran escape de la realidad, esa energía creativa bien podría ser utilizada como motor del cambio que deseamos.

Un ejemplo, La teoría planteada desde Mundo sin Dinero incluye un mundo no-transaccional que no maneja dinero sino que asegura todo lo necesario para su desarrollo a todos los habitantes del mundo, y esto en líneas generales generaría una mejora muy grande en la logística de distribución de los recursos. Pero la creación y puesta a prueba de un nuevo sistema de logística de distribución, de toma de decisiones para la distribución y priorización, sistemas de votaciones, de salud y un largo etcétera requiere de una cantidad de pruebas piloto que bien podrían ser realizadas en entornos virtualizados, con personas que pueden con antelación “jugar” a vivir en un mundo sin dinero aún mucho antes de que esa realidad exista. Esta es la gran oportunidad que la tecnología hoy nos brinda.

La economía de capas y modular

Mientras la mayoría de las teorías económicas siempre intenta unificar el criterio sin tener capacidad de adaptarse a regiones, culturas y necesidades con la suficiente flexibilidad, la teoría de Mundo sin Dinero incluye aprendizajes del mundo del software aplicados a nuevas formas de organización económica.

Cuando se visiona un mundo unificado en su economía, sin límites violentos impuestos por países, sino múltiple en regiones que respetan a las culturas pre-existentes, se puede ver que una logística global de manejo de recursos requiere de una capa superior que atiende un determinado grado de complejidad, y una cantidad de capas inferiores que atienden otros grados de complejidad de esta logística, pudiendo incluso ser las últimas capas, las más próximas a las personas y las poblaciones, producidas a medida. De esta manera un sistema económico global maneja un nivel muy elevado de información que le permite prever la demanda, la necesidad, y los riesgos de las distintas regiones, y a su vez cada región va “aterrizando” y “elevando” los recursos necesarios en niveles de menor complejidad. En el mundo del software hoy día es posible implementar una versión de base y ampliar sus funcionalidades así como configurarlo a medida de las necesidades de la organización que lo utilizará. La economía necesariamente requiere de esta misma funcionalidad para atender todas y cada una de las necesidades sin producir violencias colaterales.

Vivimos el comienzo de la “era de la personalización” y las ciencias económicas deben saber adaptarse a esta nueva era.

La emergencia de la mayores necesidades

En un pequeño equipo de personas, ante el accidente o la enfermedad de uno de sus miembros, todo el equipo se involucra y define una estrategia para lograr la recuperación de ese miembro. El equipo no se siente pleno si uno de sus miembros se encuentra en inferiores condiciones, y aplicará en forma prioritaria su esfuerzo y recursos para lograr restaurar un determinado equilibrio que le permita volver a funcionar como tal.

Crecer como seres humanos evolucionados incluye el trato solidario de un equipo multitudinario de personas a escala global. Si el trabajo esta bien hecho, la sensibilización a través de la educación y la experiencia deben lograr que una enorme mayoría de las personas entienda que no podemos avanzar mientras haya miembros de este equipo global de personas en situaciones límite con riesgo de vida, en inferiores posibilidades de desarrollo, en inferiores situaciones de calidad de vida. El mundo con sus recursos limitados no admite la equiparación del consumo de recursos similar a la media europea, y esto ya está más que estudiado. Por contraposición el mundo debe trabajar para que inteligentemente logremos utilizar recursos renovables para la generación de condiciones de vida óptimos, deseando menos, purificando el deseo, logrando una mejor economía del deseo. Así entonces las primeras etapas deberían estar signadas por un relevamiento de las grandes necesidades y un muy proactivo trabajo para la solución definitiva de las mismas, pero respetando la diversidad, sin la imposición de soluciones globales únicas que no respeten las culturas a las que van dirigidas.

 

Acercarnos para empatizar

El enemigo siempre es un desconocido al cual se lo deshumaniza para poder cargarlo de atributos negativos y convertirlo en una amenaza a la propia seguridad y al futuro. Quienes lucran con las guerras, la inseguridad y la violencia en diversas formas necesitan ser intermediadores a través de distintos medios de comunicación y entretenimiento para de esa forma condicionar la subjetividad de las personas a largo plazo, impidiendo el acercamiento y la empatía que impiden ver al otro como una persona extraña y potencialmente enemiga. Una de las grandes misiones del futuro próximo tiene que ver con el uso de la tecnología y el transporte de bajo costo que permitan el acercamiento y la comunicación entre culturas y regiones permitiendo así el acercamiento que produzca lazos efectivos y afectivos de larga duración. Esta es una gran necesidad dado que porcentualmente el número de personas violentas en el mundo es enormemente inferior al número de personas que no deseamos el mal a nadie, pero la ampliación sistemática de la violencia a través de los medios masivos genera una exacerbación que termina produciendo una enfermedad psicosocial con enormes dosis de violencia psicológica, racial, sexual y moral que antes o después producen violencia física.

 

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *