Una visión más allá del capitalismo, parte 4

Posted on 12 Ene, 2014 | 0 comments


¿El entretenimiento es el opio de los pueblos?

Cuando se mira el mundo, las situaciones terribles que muchos sectores del mundo en este preciso instante están viviendo, los millones de personas sufriendo violencia, desesperadas y muchas veces desesperanzadas, ¿cómo es posible que teniendo el mundo tanta capacidad y recursos no pueda ser capaz de articular un plan que pueda ser ejecutado para dar respuesta a los temas más urgentes del mundo actual?

¿Hay un círculo vicioso detrás de tanta desconexión? ¿es el entretenimiento un fenómeno nuevo? no, de ninguna manera. Sin embargo sí es un fenómeno que se potenció. ¿Quiero decir que disfrutar y pasarla bien es malo? De ninguna manera, pero sí si es que se convierte en una vía por la cual los problemas acuciantes no obtienen atención ni respuesta adecuada, y mucho menos acciones puntuales con escala suficiente. Es como quedarse haciendo zapping mientras la realidad familiar y edilicia de la casa donde se está viviendo se caen a pedazos. Y sabemos que esto así planteado sucede. ¿Significa esto que estamos como adormecidos o es que en realidad nunca despertamos? Ambos creo… hay quienes alguna vez se han podido despertar en términos de haber tenido capacidad de despertar a una nueva y más amplia visión de la realidad pero se han dormido, y hay quienes no han tenido aún esa oportunidad. Hay una variedad cada vez más y más grande de lo que podríamos llamar “espejos de colores”, y se tienen muy pocos recursos para descubrir que eso es lo que son y que hay mejores decisiones y acciones que tomar. Sin embargo hay una cantidad de elementos que atentan contra la posibilidad de tomar mejores decisiones.

El sistema de creencias

En un mundo tan desestructurado y un futuro cada vez más difícil de leer y avisorar, es cada vez más usual aferrarse a unas muy pocas cosas que han surtido algún efecto positivo y a un sistema de creencias muchas veces sobrecargado de mística y pensamiento mágico. El sistema de creencias es algo así como el piso sobre el cual se edifica toda una construcción de visiones, pensamientos, y de decisiones tomadas. Gran parte de ese sistema de creencias es heredado e impuesto por nuestras familias, nuestro entorno, y la coyuntura del momento en que nos hemos educado y desarrollado. Y pensar en hacer un hueco a ese piso para mirar debajo pudiendo esto resquebrajar la base de tal construcción definitivamente produce miedo. Incluso más, se defenderá muchas veces “a capa y espada” esa base como si de eso dependiera la supervivencia de la propia vida, y en muchos casos es real. La rotura o fisura en ese sistema de creencias pone en duda el 100% de la toda la construcción realizada pudiendo ponernos en una situación límite de sin-sentido de vida, de perderlo todo, de encontrarnos en la más negra de todas las noches, sin luna ni estrellas que nos guíen. Así pues millones de personas aún defienden desesperadamente el sistema de creencias que sostienen al actual sistema económico que impone un mundo transaccional donde hace falta dar para recibir, insolidario porque no resguarda ni valora a los seres humanos en su conjunto, y cosificante porque no pone valor en la persona sino en su capacidad de producir un producto o servicio para otros teniendo que especular y explotar a otros para que hagan lo que se necesita a fin de producir un bien o servicio transable, manipulación que convierte a ese ser humano en “una cosa” a merced de la intencionalidad especuladora que persigue el lucro y la acumulación de recursos resultante, y deshumanizando en el camino a quien produce esa acción especulativa.

La misma palabra “proceso” lo dice todo. Nada que esté en proceso puede sostenerse inmóvil en el tiempo. El ser humano ha estado, está y seguirá estando en proceso de evolución. Aún cuando parezca desde afuera que hay una aparente inmovilidad e incapacidad para cuestionar y avanzar en la dirección correcta o más urgente, el proceso de evolución produce eventos. Esos eventos son muy diversos e involucran a una cantidad tan grande de factores que es muy difícil y casi imposible hilvanar y entender la forma en que interactúan, pero allí están. Y la diferencia está en ser o no ser conscientes de estos eventos y su impacto en la evolución.

¿Es la consciencia un recurso escaso?

Si uno analiza en el día a día desde la acción, visión y comentarios de las personas con las que interactúa, sumado a las que uno lee por medios electrónicos, medios de comunicación, y muchos otros canales y situaciones, se podría decir que la consciencia es un recurso escaso. ¿Consciencia de que? consciencia de la urgencia, consciencia del absurdo, consciencia de la desestructuración, consciencia de la violencia como enfermedad, consiciencia del otro como ser humano sensible en busca de felicidad, futuro abierto y plenitud, consciencia de la necesidad de evolucionar conceptos y acciones que producen distintos tipos de violencias, consciencia de la propia consciencia que como sociedades y como planeta tenemos y necesitamos elevar, entre muchas otras consciencias.

Yo diría que hoy día es un recurso enormemente escaso. Temas como el origen económico de las guerras, o la ruta del dinero de la droga, o la necesidad de humanizar la economía, o bien el análisis del origen de la propiedad privada y sus consecuencias, son temas que pueden ser planteados en muy escasos ámbitos. Al hacerlo la charla deriva muy rápidamente en secundariedades y es muy probable que al rato, más temprano que tarde, genere una ciertas tensiones y diferencias que producen rechazo por el tema y allí queda.

¿Cómo entonces conseguir tomar consciencia sobre la necesidad de evolucionar hacia un sistema económico superador con tantos inconvenientes y falta de consciencia?

Esta claro que no es posible esperar a que las condiciones ideales existan sino que hay que lograr vías innovadoras para generar las condiciones ideales para un cambio.

Una de las claves para avanzar es producir acciones menores que puedan luego escalar y aprovechar las nuevas tecnologías para su difusión o viralización. Cuando se analiza bien, son muchas las ventajas de migrar hacia sistemas solidarios de economía, pero dentro del marco de un mundo acelerado que no permite a las personas dedicarse el tiempo que requiere preocuparse por uno y por los demás, está claro que la tarea no es particularmente sencilla. Con muchísima suerte una persona podrá pensar y preocuparse de tan solo una persona cercana. Esa es la clave de las primeras experiencias. Una cadena de personas preocupadas por una persona más, que cual ADN, puedan entrelazarse y producir una génesis de la economía familiar, barrial o grupal.

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