El futuro asegurado, el futuro abierto

Posted on 11 May, 2014 | 0 comments


Querido amigo

Me alegra estar aquí nuevamente escribiéndote. Aún cuando durante el día te tengo presente en mi corazón, igual al momento de escribirte es como viajar en el tiempo a tu época y estar aún más en contacto contigo. Este contacto me pone muy feliz, porque se de tus dificultades, se del mundo y la realidad que te ha tocado vivir, y al mismo tiempo se que con tu ayuda este mundo futuro será una realidad. ¿Podemos acortar los tiempos?, no lo dudes, la determinación de un número importante de amigos sería capaz de acortar muchísimo los tiempos para llegar aquí. Ojala y junto lo logremos.

En esta carta quería contarte algo que de alguna forma tengo temor de que te afecte negativamente, por lo que primero preciso revalorar el momento histórico que te ha tocado vivir.

Tu sabes de las injusticias, sabes de las desigualdades, sabes de la violencia, y de todo aquello que no está bien en el momento histórico que te toca vivir. Lo sabes, lo vives en carne propia, y parece indigno predicar de lo fabuloso que es estar donde yo estoy ahora mientras allí tienes tantas cosas en contra. Es en ese punto que quiero decirte algo muy importante para ti. El momento que te ha tocado vivir es único, es un momento de crisis de civilización, y como tal, como toda crisis, más que un problema es una gran oportunidad. Una oportunidad que tu tienes posibilidad de vivir. El ocaso de unas cosas, el surgimiento de otras, la muerte de ciertas ideas y el nacimiento de otras mejores. Tu podrás decirme que aún así cambiarías esta oportunidad por la posibilidad de vivir en un mundo pacífico y ya humanizado. Pero te confieso algo, aquí en este tiempo los vemos a ustedes como grandes héroes, aquellos que han sabido marcar la diferencia, que han sabido enfrentar al mundo y generar cambios, sean pequeños o grandes, todos sumados son los que nos han permitido a nosotros estar aquí y vivir de esta forma, y muchas veces hablando nos encontramos imaginándonos como hubiera sido poder estar en ese gran momento de revolución pacífica y de grandes desafíos. No digo con esto que el momento actual no los tenga, pero sin dudas que los tuyos son históricamente épicos, ya que el ser humano se sentía tan pequeño frente a tamaña adversidad, pero supo crecer y crecer hasta equiparar las fuerzas para finalmente desequilibrar la balanza a favor de la humanización del ser humano y del mundo!. Realmente créeme que si aún no tuviste la oportunidad de poner tu energía en el gran cambio no la dejes pasar, que nada te detenga, puedes ser uno de estos grandes héroes y heroínas que han ganado un de las más importantes luchas.

Dicho esto entonces, me gustaría hablarte de cómo es nacer y vivir teniendo el futuro asegurado. Por qué uso la palabra asegurado? Porque como tu sabes, la sociedad en que vives hoy día no te brinda garantías ni seguridades al momento de nacer y comenzar a vivir como ser humano. La realidad es que si no tienes padres, si no tienes la suerte de tener los recursos, simplemente mueres por hambre, mueres por enfermedades, mueres por falta de cuidado. Así miles y hasta millones de personas de todas las edades mientras me lees estarán en esta situación límite, a punto de morir, y si me estás leyendo es seguro que es porque has tenido la suerte estar entre los pocos que tuvieron suerte. Y sí, digo pocos, porque proporcionalmente son muchas más las personas que no tienen tu misma oportunidad que las que sí la tienen. Y es ahí que si lo sabes entender, es que también tienes una deuda con esa sociedad. Claro, es de alguna forma accidental que estés donde estés porque no has elegido en que hogar nacer, sin embargo, esto no elimina la suerte que has tenido, y desde allí es que me gustaría que pudieras reflexionar y entender que aún cuando peleas contra ese Sistema como todos, tienes ventajas que puedes aprovechar para beneficio del conjunto porque tienes mayor capacidad de acción.

Entonces, aquí como te contaba, hemos logrado garantizar a todo ser humano las condiciones fundamentales para desarrollar su vida sin que tenga que salir a ganarse su futuro. Todo ser humano por el hecho de nacer humano tiene vivienda, comida, servicios, educación, esparcimiento, y todos elementos para desarrollarse. Y contrariamente a lo que se creería sobre que esto generaría personas que no tienen ya nada que hacer con su vida, muy por el contrario, esta enorme posibilidad que todo ser humano tiene le permite generar un aporte inmenso tanto individual como grupalmente sin encontrarse con los límites que la falta de recursos económicos o la especulación negativa generan aún en tus tiempos.

Por darte un ejemplo, mi gran vocación tiene que ver con conectar a las personas entre sí para facilitar la complementación y sinergia de personas de todas las culturas y regiones del mundo. Esto es un trabajo tecnológico pero también sociológico, conectado con filosofía y con administración de recursos, entre otros. Puedo estudiar con tranquilidad y de formas nuevas que son transversales permitiéndome sintetizar el conocimiento de distintas ramas que hoy se estudian en forma conectada y complementaria. Puedo desarrollar las ideas, ponerlas en práctica, y probarlas, ya que los recursos necesarios no son un problema, y porque hay una gran cantidad de personas interesadas y abiertas a todas las nuevas tecnologías. Es muy sencillo conseguir la ayuda y el apoyo de personas y organizaciones, y así mis estudios y proyectos se desarrollan de la mano de mi vocación de conectar personas.

Ya te mencioné esa frase tan sabia que dice “No habrá verdadero progreso humano si ese progreso no es de todos y para todos”. Hoy aquí hemos logrado que el progreso sea, como dice esta frase, de todos y para todos, y por eso como sociedad el primario es el ser humano y la sociedad como un todo, de ahí que todos buscamos la forma de ayudar desde la propia vocación, desde el arte, desde la cultura, etc. El dar es tan importante como el recibir, y esto lo aprendemos desde muy chicos con un sinfín de actividades donde el dar desinteresado se realiza como una gran fiesta, llena de alegría y de unidad.

Ojalá puedas con estas líneas imaginarte un poco cómo sería poder despegarte de todas esas obligaciones que te restan tanta energía vital, obligaciones necesarias para tu subsistencia individual y familiar como el trabajar para ganar el dinero que te permite comprar las cosas más básicas. Algo que aquí lo vivimos como una acción social solidaria y por tanto es una preocupación de todos y para todos, de ahí que todo eso es gratuito y de libre acceso. Te animarías a imaginar todo lo que te encantaría hacer, aprender, conocer, experimentar, si pudieras tener tu futuro asegurado? Estoy segura que si sostienes esas imágenes y las evocas seguido podrás usar esa energía positiva para tu vida diaria. Sobre todo, podrás encontrar tus mayores vocaciones y ver cómo podrías ir desarrollándolas aún entre las condiciones que te tocan vivir. Nunca se sabe, a veces la propia acción social te permite desarrollar alguna o varias de todas esas vocaciones y en el camino ayudar a difundir el mensaje, ayudar a otros, ayudar dar fuerza y fe a otros con esa acción vocacional.

Te dejo un fuerte abrazo y hasta la próxima carta.

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